RIO



Tengo los ojos heridos,
de miradas, de gestos.
Silencioso y profundo río,
tú que me hablaste de tu playa
que me enseñaste tu canto,
que tomaste la humedad de mi llanto
¡Déjame que ancle en tu horizonte!
Por ti, cuelgo mis ojos en tu orilla,
y dejo que mi llanto transparente
se asfixie con su propia bruma.
Mi corazón esta quieto…

¡Te amo tanto río!

Sonia Araujo Pajares.- Trujillo, 1948.
Escribe versos.

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