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Historias en pandemia: Ruth Monsefú, la abanderada de la lucha contra covid-19 en Trujillo

Es enfermera intensivista del Hospital Virgen de la Puerta de EsSalud y desde el primer día está en primera línea

Ruth Monsefú es enfermera intensivista del Hospital Virgen de la Puerta de EsSalud. Ella esla abanderada de la lucha contra la pandemia de coronavirus (covid-19) en Trujillo.

Cuando lean esta nota, Ruth Maribel Monsefú Quiroz habrá ayudado a muchos más pacientes contra la covid-19. Lamentablemente, también sentirá esa frustración por otros tantos que, pese a sus cuidados y atenciones, no lograron vencer la enfermedad.

Ruth es enfermera en el Hospital de Alta Complejidad Virgen de la Puerta de EsSalud, en La Libertad desde el 2014, pero a partir del 2015 brinda sus servicios como intensivista en la unidad de cuidados intensivos de dicho nosocomio.

Es por ello que con la llegada de la pandemia del coronavirus se convirtió en personal de salud de primera línea, mientras los demás iban a refugiarse en sus viviendas o hacer trabajo remoto.

“A mí lo que me costó más era el equipo de protección personal porque los lentes se nos empañaban, no podíamos ver muy bien, la máscara se nos marcaba demasiado y había mucha necesidad de atender el paciente. Terminábamos con lesiones en la cara porque la máscara la teníamos más de 8 horas, pero creo que nos hemos ido adaptando”, afirma al salir de su turno.

Sin embargo, lo más difícil para Ruth sigue siendo no poder brindar camas UCI a todos los pacientes debido a la alta demanda de estos servicios, que pueden significar entre la vida y la muerte. Cada vez que enfrenta esta situación siente esa mezcla de tristeza y frustración.

“La verdad que sí, es una carga emocional grande, pero que igual tenemos que aprender a superarlo y continuar por quienes sí podemos salvar. Es un alivio ver a muchos salir e ir a sus casas y reencontrarse con sus familias, eso a uno lo motivan”, añadió.

Hablar de familias genera nostalgia a Ruth porque al empezar de la pandemia tuvo que alejarse de sus padres, quienes viven en el distrito de Guadalupe, en la provincia de Pacasmayo, su ciudad natal. Ella tuvo que esperar 8 meses y medio para volver a verlos en el 2020, debido al temor de contagiarlos.

Pero sus padres también se preocupaban mucho por ella porque temían que se contagiara y no resista a la enfermedad. Ruth es delgada y hasta puede parecer frágil, pero es una mujer determinante y fuerte, por eso decidió no contar a sus progenitores que había contraído la enfermedad, pese a que era asintomática. Su hermana también

Tras cumplir las dos semanas de cuarentena volvió al servicio para seguir apoyando a los pacientes que esperan una oportunidad para vivir en la UCI del hospital Virgen de la Puerta, siempre al servicio de los demás.

Quizás por su vocación al trabajo y ayudar a los demás le hizo merecer un reconocimiento de la Cámara de Comercio de La Libertad por el Día Internacional de la Mujer justamente aquellas mujeres que han luchado en la pandemia.

“Este reconocimiento me tomó por sorpresa porque imaginé que iban a condecorar a mujeres que tenían cargos administrativos altos, no aquellas que están en la primera línea”, apuntó.

Por supuesto que la distinción también alegró a su esposo, padres y hermana porque estaban reconociendo su trabajo y dedicación.

Sin embargo, más allá de los reconocimientos, Ruth considera que la labor de las mujeres en la pandemia es muy importante porque son ellas la principal fuerza laboral en el sector salud. No solo se trata de los médicos, sino enfermeras y técnicas que en su mayoría son mujeres.

Quizás por eso muchas enfermeras, técnicas han enfermado en el país. A Ruth no le ha tocado atender a sus compañeras, pero sí colegas de otros hospitales de la ciudad que llegaron a UCI en busca de oxígeno que les permita recuperarse.

Pese a todos los problemas de la pandemia, Ruth considera que las cuarentenas son insostenibles debido a que las personas necesitan trabajar y ya no pueden seguir quedándose en sus casas porque morirán de hambre. Ella piensa que las personas deben cumplir las reglas como el lavado de manos, el distanciamiento físico, el uso de la mascarilla y las vacunas, que espera lleguen a todos los peruanos.

Ella como personal de salud de primera línea fue una de las primeras vacunadas y asegura que no tuvo ningún síntoma adverso, por eso desea que todos la reciban, aunque sabe que aún existen temores por mucha desinformación provocada por los anti vacunas. Su esposo, quien también es personal de salud, del mismo modo recibió las dosis de Sinopharm.

Sin embargo, sabe que mientras espera que las personas sigan las normas de bioseguridad tendrá que seguir ayudando a los pacientes que llegan a la unidad de cuidados intensivos.

Fuente: andina.pe

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