En el departamento de La Libertad, Perú, el Proyecto de la Autopista del Sol ha estado en construcción durante más de una década sin una fecha de culminación definida. El concesionario COVISOL se encarga de las obras, que actualmente están paralizadas. Esta autopista, que abarca 16 kilómetros, afecta a importantes localidades como Guadalupe, Chepén, San José de Moro y Pacasmayo.

El distrito de Guadalupe, parte de la provincia de Pacasmayo, se encuentra en el valle del río Jequetepeque. Aunque Chepén y Guadalupe están cerca, pertenecen a provincias diferentes. La autopista está construida e incluso asfaltada, pero carece de señalización adecuada. A lo largo de la autopista, se encuentran canales de riego, probablemente desviaciones de los ríos GQTP, que sirven para irrigar la región agrícola.

Cerca de la autopista, una línea de transmisión eléctrica de alta tensión es crucial para el abastecimiento energético del país. A pesar de estar cerrada, hay vehículos, especialmente más pequeños, que utilizan la vía. Puentes sobre el río Loco del Chamán han sido construidos pero aún no terminados, evidenciando la obra inacabada.

La carretera que conecta Guadalupe con Pacasmayo sigue paralela a la nueva autopista, y hay un tramo operativo en doble calzado hasta cerca del pueblo de Mocupe. El valle del Jequetepeque, con su historia de ser una región rociera, alberga estas localidades que esperan la finalización de la Autopista del Sol para mejorar su conectividad y desarrollo.

La falta de culminación de la autopista impacta negativamente en la movilidad y el desarrollo de la región. La presencia de vehículos en la vía no oficialmente permitida demuestra una creciente necesidad de infraestructura. El proyecto, una vez completado, tiene el potencial de mejorar significativamente la movilidad y el acceso a las localidades del departamento de La Libertad.

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