Al igual que un Ave Fénix
alza un hermoso plumaje,
las mujeres de Trujillo
alzan su elegante traje,
adornando sus cabellos
con diademas y con flores,
hacen de su marinera
una fiesta de colores.
En sus ojos hay promesa
en sus labios frenesí, y
en su talle de palmera
sugestiva insinuación.
Luce el pañuelo la esencia
de su gracia y distinción,
y hay en su paso menudo
de sutil gacela airosa,
mezcla de estirpe y salero
en armónica conjunción.
En gracia, sacerdotisa;
con picardía al bailar
invitan a su pareja
con devaneo muy peculiar.
Se alza el varón bajo el ala
de su sombrero dormido
y cual potro enjazado
de fina estampa peruana
vuelca su gracia galana,
heredad tradicional,
para lograr conquistar
a su gracia pareja
que ya lo invita a bailar.
Se va acercando muy cauto
con su paso mesurado,
y en mirar airado
de galán conquistador,
hay vehemente deseo
de resultar triunfador.
Ya se acerca ya se aleja
con caprichoso rodeo,
cita ahora a su pareja
en elegante toreo,
y con su poncho criollo
encarrujado a la espalda
revolea la falda
que entre sus blondas se mece.
La tribuna se estremece
el coliseo se agita,
la fuga enciende en la tarde
matices de festival,
y la sangre le palpita
aumentando el caudal.
Mil arabescos dibuja
agitando su pañuelo,
clava la estaca en el suelo
con gesto de gallo fiero,
repica punta y talón
en frenético zapateo
que ¡reta! ¡exige! ¡obliga!…
Y ella con gracia mitiga
la impetuosa expresión
de galán, que ante su encanto
postrándose de rodillas
le entrega su corazón.
A la voz del GATO BLANCO,
COMO baila «LA TRUJILLANA»,
«SACA CHISPAS», «LA CHICLAYANA»,
al compás de «LA VEGUERA»
y baila la marinera
«LA CONCHA DE PERLA» peruana
que de su gracia se ufana
ante «SAN MIGUEL DE PIURA».
Y en el GRAN CHIMU perdura
al son de la marinera,
la gracia y el señorío
de la mujer de mi tierra.
Incursiona en la poesía, teatro y en la música popular. Es autora y compositora de marineras, temas folklóricos, himnos. Ha recibido la Medalla de Plata del Concejo Provincial de Trujillo por sus 25 años de compositora.