El Center for BrainHealth de la Universidad de Texas en Dallas realizó un estudio a través de The BrainHealth Project. La investigación, publicada en Scientific Reports, siguió a casi 4,000 adultos entre 19 y 94 años durante tres años para analizar la mejora de la salud cerebral mediante hábitos diarios.

Para evaluar la aptitud cerebral, se utilizó el BrainHealth Index (BHI). Esta herramienta mide el potencial de crecimiento en tres áreas fundamentales: claridad, conectividad y equilibrio emocional. El estudio demostró que no existe un límite superior para la optimización cerebral, pues incluso los puntajes altos siguieron mejorando.

Los resultados destacaron que los participantes con puntajes iniciales bajos lograron las mejoras más rápidas. Sorprendentemente, las tasas de progreso fueron similares entre adultos jóvenes y personas de 70 u 80 años. Esto ocurre gracias a la consistencia en microejercicios diarios de entre 5 y 15 minutos.

El programa emplea una plataforma digital escalable que integra entrenamiento de estrategias cerebrales, guía de estilo de vida y coaching personalizado. Gracias a este sistema de seguimiento, el proyecto se ha expandido con éxito a los 50 estados de EE. UU. y a más de 60 países.

Finalmente, el estudio desafía la idea de que el cerebro no puede mejorar en etapas avanzadas. Se identificó un «efecto de rebote», donde las estrategias cognitivas permiten recuperar o mantener la salud cerebral durante eventos estresantes, tales como enfermedades graves o la pérdida del empleo.

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