Federico Kauffmann Doig nació en Chiclayo y pasó sus primeros años en Camporredondo, Amazonas. Hijo de madre chiclayana y padre alemán, vivió con su abuela hasta los tres años. Hasta los diez años caminaba descalzo y solo usaba sandalias los domingos para ir a misa. Esa infancia marcó su profundo interés por la cultura chachapoyas.
Terminó la secundaria en el Colegio Guadalupe en 1947, el mismo año en que murió Julio C. Tello. Su padre lo inscribió en la Universidad de San Marcos para estudiar Arqueología. A los 26 años publicó su primer libro de divulgación sobre el Perú antiguo, que fue reeditado ocho veces en nueve años. Se convirtió en el primer arqueólogo titulado del país.
Dirigió el Museo de Arte de Lima y el Instituto Nacional de Arqueología. Obtuvo su doctorado en Historia bajo la tutela de Raúl Porras Barrenechea. Cuenta con 250 artículos académicos y ha dedicado más de setenta años al estudio del pasado andino. Su abuelo materno, Augusto Doig Lloc, estaba vinculado a San Pedro de Lloc, y su bisabuela era de origen mochica.
A los 65 años realizó su primera expedición arqueológica gracias al apoyo de un mecenas italiano. Descubrió y estudió los sarcófagos de Karajía en Chachapoyas. En total completó 17 expediciones con el mismo patrocinador. Estas investigaciones enriquecieron enormemente el conocimiento sobre las culturas prehispánicas.
Cumplirá 98 años en pocas semanas y acaba de publicar *Cosmos andino*, una obra en tres tomos que resume toda su trayectoria. El libro recorre el surgimiento, evolución y diversidad de las culturas andinas desde sus orígenes hasta el Imperio inca. Kauffmann explica cómo las sociedades preincas construyeron grandes edificaciones pese a desastres como los aluviones y el fenómeno de El Niño.
Según el arqueólogo, la religiosidad peruana surgió como respuesta a los fenómenos naturales que provocaban hambre y muerte. Considera que la belicosidad humana se transformó en política, deporte y mitos religiosos para justificar el poder. Sus reflexiones invitan a comprender el pasado sin simplificaciones ni patriotería.
Kauffmann Doig es reconocido como uno de los investigadores más importantes del pasado andino. Sus textos de divulgación permitieron que el público general conociera la historia antigua del Perú sin perder rigor académico. A sus casi 98 años sigue trabajando y cuestionándose por qué no surgieron altas culturas en la Amazonía peruana. Su amor por el Perú y su legado continúan inspirando a nuevas generaciones.
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